lunes, 11 de junio de 2007

Intervención Villanueva de los Infantes

Alianza de Civilizaciones
Intervención en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real)


Cuando el 21 de septiembre de 2004, José Luís Rodríguez Zapatero se dirigía por primera vez ante la Asamblea de Naciones Unidas habíamos sufrido 2 atentados a nivel mundial, primero el 11-S, luego en nuestro propio territorio el 11-M, por tanto la escalada de violencia era innegable y parecía que Huntington tenía razón cuando, a modo de Nostradamus moderno e interesado, vaticinaba el fin de los tiempos materializado en lo que él llamaba Choque de civilizaciones.

Con lo que no podía contar este clarividente era que desde un país de tradición multicultural y mestiza, y nada más y nada menos que de la mano de su Presidente, iba a surgir una idea que se iba a oponer radicalmente a sus planteamientos, Alianza de Civilizaciones.

No se puede negar que vivimos en un mundo convulso, en el que parece que no sabemos muy bien a donde vamos, en el que parece que la brecha norte-sur, ricos-pobres es cada vez mayor, en el que la ciudadanía del primer mundo ha perdido la ilusión y la confianza en sus representantes.

Un mundo en el que mientras a diario vemos en los medios de comunicación grandes avances en medicina, 3 mill de personas mueren cada año de enfermedades que se podrían evitar;

Un mundo en el que 130 mill. de niños no tiene acceso a la educación.

Un mundo en el que a pesar de los organismos internacionales, la comunidad internacional se ve a menudo impotente ante conflictos y genocidios.

Así las cosas era necesario encontrar un culpable que al mismo tiempo sirviese de coartada a intervenciones no legítimas;

Además parece que hay quienes están empeñados en vendernos que el origen del problema debemos encontrarlo en que hay civilizaciones y culturas condenadas a no entenderse, y lo que es peor, que la historia de la humanidad debemos entenderla, como una historia de luchas y conflictos, obviando que también son siglos de entendimiento, de intercambios y de convivencia pacífica.

Pero no se puede, no podemos permitir este análisis tan simplista, no podemos permitir que una vez más el planteamiento sea que unos tienen la verdad y otros están equivocados, sorprendentemente los iluminados son siempre los mismos, y esa iluminación supone enormes riesgos para el resto.

En este mundo globalizado se impone un análisis y una solución también globalizada y pactada, contando con todos, porque el acuerdo es siempre el camino, al menos el mejor que conocemos.

Con este panorama, como decía, surge la alianza de civilizaciones, que pone su énfasis no en las diferencias como riesgo, si no como enriquecimiento en una sociedad en la que nos guste o no, y a mí reconozco que me gusta, se acabará imponiendo una sociedad mestiza, una sociedad del Arco Iris.

Alianza de Civilizaciones, cuya razón de ser es tender puentes entre las sociedades, fomentar el diálogo, romper estereotipos y forjar una voluntad colectiva que nos lleve a otro mundo siempre posible. Como dice un compañero y amigo Pedro Zerolo, citando a una poetisa negra y feminista, “nosotros debemos ser el motor del cambio que queremos ver”.

No podemos resignarnos a que venza el discurso del odio y del miedo, a que nuestro futuro lo definan extremista o intereses de uno u otro lado.

Un puente entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán, para atacar en común el odio y las raíces de que se alimenta, para evitar que se sigan levantando muros de odio e incomprensión.

Es un soplo de aire fresco, una propuesta con acciones específicas, una alternativa comprometida

También, es una propuesta revolucionaria, ya que no parte únicamente de las instituciones y los políticos, la ciudadanía no puede seguir siendo espectadora, se tiene que convertir en actores. Pensad que una de las cosas que nos unen a uno y otro lado es el ansia de vivir en paz y sin miedo. El diálogo por tanto debe empezar en la calle, con los ciudadanos.(Mayor Zaragoza) .

Desde aquí os convoco a que seáis revolucionarios, nada está preestablecido, nunca olvidéis que otro mundo es posible y nosotros, vosotros, tenéis la responsabilidad de diseñarlo, desde las asociaciones, desde vuestro día día, quien sabe incluso un día desde los partidos políticos y el Congreso de los diputados. Escuchad al otro, buscad qué tenéis en común y os acerca, y no lo que os diferencia.

2 comentarios:

Antonio dijo...

Aunque todos los habitantes de este pueblo son muy "caballeros" en realidad se trata de VILLANUEVA DE LOS INFANTES (Ciudad Real)

Anónimo dijo...

Lo que entiendo como diferencia con los demás, al escucharles, me enriquece: me auyda entender a mi misma y al "otr@".

Buscar sólo lo común con l@s demás, lo entiendo en contextos de necesidad extrema y me parece "wise", pero a la larga provoca complicaciones, resulta en hipocresía o aporta "materias primas de baja calidad". Hacer puentes consiste en conocer dónde se va a construir, en un ambiente estudiado, un objetivo bien planteado y un resultado incorporado en su contexto.
La diferencia cuenta, "es una buena conductora cuando le coresponde!